¿Otra vez cambiando de Cuidador?

Últimamente nos estamos encontrando mucho con esta situación que tanto puede llegar a perturbar a las familias y a las personas a cargo de los cuidadores. Esta situación es incluso mas dramática si la persona a cargo es una persona con algún tipo de demencia. Digamos que en estos casos además de los trastornos que nos pueda ocasionar la situación, la persona demenciada puede sufrir episodios de desorientación que haga que la situación se complique todavía más.

Fundamentalmente las familias que vienen con este tipo de problemática se han visto en esta situación por una de estas dos casuísticas:

1) Contratación directa:

  • Al no disponer los cuidadores de ningún soporte que les enseñe a manejar según qué situaciones o simplemente que les pueda atender ante una situación difícil (de cualquier tipo, desde consultar a un enfermero, a un psicólogo, etc…), muchas veces se ven tan desbordados que renuncian a su contrato. Además, sus días se convierten en monótonos y sin ningún aliciente, ni para ellos ni por tanto para la persona a su cargo.
  • No tener contrato: Esto, además de ser totalmente ilegal, deja al cuidador sin una forma de demostrar que es parte de la sociedad, no pudiendo por ejemplo alquilar una casa (no digamos comprarla), hacer trámites en bancos etc. Mas pronto que tarde, el cuidador decidirá marcharse para poder avanzar en su vida.

2) Contratación a empresas de RRHH u otras

  • Estas empresas suelen ser muy profesionales y encuentran perfiles muy válidos, pero el problema viene después. Se encuentran solos, no hay actividades y no hay guía. Al final acaban tanto ellos como las personas a su cargo viendo la tele durante 24 horas.
    Estas personas suelen aguantar más pero como son perfiles muy válidos, se acaban cambiando por hastío y por muy poco dinero mas al mes.
  • Empresas que hacen autónomos a sus empleados: Los empleados se pagan su propia seguridad social, con la reducción salarial que esto conlleva, además de no tener vacaciones o libranzas remuneradas. Siendo autónomos de esta manera, si no se trabaja, por el motivo que sea no se cobra. ¿Qué pasa el mes de vacaciones? Pues eso, no se cobra… Por cariño que le puedan llegar a tener a la persona a su cargo acaban rindiéndose a la realidad… así no se puede vivir.

Por eso en CEN nos ocupamos del bienestar de ambos, de cuidador y de la persona a su cargo. Son dos vidas que irán de la mano durante un buen trecho asique cuanto mas ameno, feliz y largo sea ese viaje mucho mejor.

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