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Consejos para el cuidado de personas mayores en verano

Con la llegada de los meses de verano los termómetros se disparan y llega el sofocante calor que nos afecta a todos, especialmente al cuidado de personas mayores, ya que las personas de edad avanzada son más vulnerables a estos cambios. Es importante conocer las claves para ayudarles a sobrellevar y superar las altas temperaturas típicas de esta época del año. Para ello prestaremos especial atención a los siguientes aspectos:

¿Cómo afecta el calor a nuestros mayores?

  • Variaciones bruscas de temperatura: Debemos tener especial cuidado con los cambios bruscos de temperatura que se dan al pasar del calor de la calle a los fríos aires acondicionados de comercios, vehículos y edificios. Estos cambios pueden dañar al sistema inmunológico y crear enfermedades estacionales en nuestros mayores que antes no se daban al variarse de manera más natural las condiciones para aclimatarse al entorno (ropa de vestir, corriente en ventanas, ropa de cama, abanicos,…).
  • Hidratación: Fundamental beber de 1,5 a 2 litros de líquidos al día, preferentemente agua, leche, infusiones o zumos. De esta manera conseguiremos reponer al organismo los minerales y nutrientes perdidos. Es muy importante tener en cuenta que la sensación de sed y hambre disminuye fisiológicamente en las personas mayores, al igual que la capacidad de adaptarse a la temperatura. Por todo ello debemos supervisarles e incitarles a beber frecuentemente con el fin de mantenerles en niveles óptimos de hidratación.
  • Alimentación: En verano lo ideal no es hacer grandes comilonas que requieran digestiones pesadas, sino ingerir alimentos ligeros fáciles de asimilar tales como frutas, verduras, sopas frías, que nos ayuden a reponer nutrientes y minerales. Siempre recordando reducir la ingesta de sal para evitar retenciones de líquidos.
  • Fraccionar las comidas: Para facilitar la asimilación y digestión de lo ingerido, lo recomendable especialmente en personas mayores con poca sensación de hambre, es dividir las comidas cada dos horas en pequeñas dosis, o al menos hacer cinco comidas diarias como el resto del año. La saciedad en personas de edad avanzada se alcanza antes por lo que debemos ser insistentes en este aspecto.
  • Actividad Física: En verano, es importante seguir haciendo actividad física durante las horas de menor insolación cuando el calor no es tan excesivo. Elegir un horario más fresco y no renunciar al paseo diario es la premisa. Para aquellos mayores que no salen de casa, deben asesorarse de los ejercicios adecuados para poder mantener y aumentar su masa muscular.
  • Descanso: A la hora del descanso es importante poner siempre las piernas en alto. De esta manera se contribuye a disminuir las inflamaciones de piernas tan típicas a causa del calor.

En conclusión

Tomar comidas ligeras con frecuencia y líquidos, mantenerse activo con paseos en las horas menos calurosas, ejercitar brazos y piernas para mantener a salvo la musculatura, les hará sentirse mejor tanto física como mentalmente.

Sin olvidar que cada persona es única y necesitará adaptar estos consejos a su situación particular. Si se consigue que nuestros mayores con la ayuda del cariño de las personas de su entorno sigan estas pautas, lograrán pasar un buen verano.

En CEN estamos especializado en el cuidado de personas mayores y estaremos encantados de poder ayudarte en lo que necesites

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